QUEPDULI
El hilo de los años
Se ha cerrado el libro de una vida entera,
pero el primer capítulo aún brilla en la memoria;
allí donde fuimos, joven compañera,
el trazo inicial de nuestra propia historia.
Caminamos décadas, mudamos la piel,
el tiempo en los rostros dejó su señal,
pero aquel pupitre, la tinta y el papel,
nos mantuvieron juntas hasta el final.
Hoy nos toca decirte adiós con calma,
con la paz de quien mucho ha recorrido,
llevando grabada muy dentro del alma
la risa que el tiempo no echó en el olvido.
Ya no somos los chicos de aquel viejo patio,
somos el fruto de lo que allí se sembró;
y aunque hoy la ausencia nos robe un espacio,
vive en nosotros lo que no se murió.
Descansa en el aula de la luz eterna,
donde el tiempo es joven y el alma es jardín,
que tu vieja guardia, con mano fraterna,
te guarda un lugar hasta nuestro fin.
